Rosquillas fritas de Santa, mi madre, que nació el día de todos los Santos y no se escurrieron mucho la cabeza y la llamaron Santa.
Las rosquillas fritas es una de esas recetas que le dejamos siempre a ella, porque no nos quedan a nadie igual. Por tanto estas las ha hecho ella, yo de pinche, que me encanta, además se recomienda hacer con pinche, así mientras una le va dando forma otra le va dando vueltas. Las hicimos el fin de semana de todos los Santos, claro hacemos una tonelada y después nos llevamos todos.
La presentación la hice con una tetera, muy chula que le regalaron.
Ingredientes:
8 huevos
16 cucharadas de azúcar
16 cucharadas de aceite + la de freír
La piel de3 un limó y el zumo
1/2 vaso de aguardiente
Harina la que admita más o menos unos 900g
Un sobre de levadura
UtensiliosImportante el palito para moverlas en la sarténPreparación:
Empezamos friendo la cascara del limón en el aceite, cuando esté frita la, retiramos del fuego, para que se entibie.

Separamos las claras de las yemas. Batimos las claras hasta punto de nieve, (mi madre a mano) yo creo que se puede con la batidora. Añadimos las yemas, batimos bien, después en un lado ponemos el azúcar,

encima vamos añadiendo el aceite templado, el zumo del limón, el aguardiente, mezclamos un poco y se va añadiendo la harina mezclada con la levadura, ¡aquí! ya metemos las manos, vamos mezclando hasta conseguir la consistencia adecuada.

Ponemos a calentar el aceite, vamos cogiendo porciones pequeñas, con las manos untadas con aceite, le hacemos el agujerito, que hay que tener un poco de maña, este paso siempre lo hace mi madre que se le da muy bien. Se echan en la sartén, y con el palito se les va dando vueltas, que dicen que es el truco para que se abran, cuantas más vueltas más se abren, este es el paso que hago yo, darles vueltas,

se sacan a un papel adsorbente. Dejamos enfriar un poco y a comer.
Como veréis salen un montón.