Esta tarta es típica del País Vasco francés. La he sacado del libro “Cocinas del mundo” Francia.
Tenía mermelada de cerezas casera que hice este verano, y las yemas de Santa Teresa que me regalaron este tiempo de atrás, me pareció que en esta tarta quedarían deliciosas y no me equivoqué, el resultado ha sido buenísimo. Como mi molde era un pelín más pequeño me ha dado para hacer unas tartaletas que quedaron muy bien también.
Ingredientes:
280 g de harina
200 g de mantequilla
200 g de azúcar glase
1 huevo
2 yemas de huevo
Ralladura de limón
1 pizca de sal
Un tarro de mermelada de cerezas
Una caja de yemas de Santa Teresa
Preparación:
Se tamiza la harina sobre la superficie de trabajo, se hace un hoyo en el centro y se añaden el azúcar, la sal, un huevo y una yema de huevo. Se trabajan todos los ingredientes desde el centro y se va incorporando la harina de los lados y la mantequilla en pomada hasta obtener una masa homogénea. Se añade la ralladura de limón, se amalgama con el resto y se forma una bola de masa que se envuelve en film transparente y se reserva en el frigorífico durante una hora. A continuación, se retira la masa y se separa en dos porciones, una más grande que la otra. Se unta un molde de tarta con mantequilla y se cubre con la masa de mayor tamaño, extendiéndola hasta cubrir también el borde. Se vierte la mermelada de cerezas encima, y se reparten las yemas por toda la superficie. Con ayuda de un rodillo, se extiende la otra bola de masa hasta obtener una película de cinco milímetros, que se coloca sobre la capa de mermelada mojando un poco el borde con agua para que adhiera a la masa de la base. Se pinta la superficie de la tarta con la yema de huevo restante y se mete en el horno precalentado a 180ºC durante 45 minutos. Se deja enfriar antes de desmoldarla adornamos con azúcar glase.
